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Opinión

Aquiles y su talón

El rugby es un juego antes que una actividad física, en ese sentido la gratuidad le es fundamentalmente propio y quizás con mayor fuerza que en otras disciplinas deportivas. El rugby con todo su rigor de combate es tremendamente espiritual, hay valores en este juego, hay un lirismo muy fuerte. Bien jugado es una fiesta, el tercer tiempo además infaltable.

Por Tata NAVARRO

Pero al mismo tiempo, conceptos como desarrollo, crecimiento, estructura son inherentes al rugby y así como un club debe plantearse como misión la manera de ir creciendo en número de miembros, este juego tan colectivo nos arroja muchas lecciones en ese aspecto (el compañerismo y más allá, la amistad son casi obvios): Las jugadas en un partido son un desarrollo colectivo en el espacio y en el tiempo, pero el jugador es fundamental y por este lado el trabajo de las destrezas individuales nos parece, en lo personal, que es la base para obtener resultados óptimos. No olvidemos además esa frase tantas veces escuchada: “Un rugbista no nace, se hace”.

En cuanto a estructura, no hay mejor ejemplo que el scrum, faceta en la que sacar provecho de un esfuerzo colectivo en unidad es todo un tema y ahí no sólo cuenta hooquear el balón en disputa para obtenerlo, también hay que considerar someter al rival moralmente. Una obtención, ganando metros ya con el scrum, bonificará enormemente al equipo en posesión de la pelota. Podemos deducir que una estructura está constituida por componentes enlazados en unidad, cumpliendo una función, cada componente en sí sólo se justifica en acorde y unión con los otros componentes que constituyen la estructura.

Lo que nos mueve a escribir estas líneas es una inquietud creciente que nos viene embargando desde hace un tiempo. En la región de Valparaíso, en lo personal, hemos formado parte de varios clubes, algunos de mínima talla, otros de mediana o gran talla. Para citar: Sporting de Viña, VARC de Villa Alemana, Lomas de Quilpué, Toros de Quillota. La convivencia en todos ellos ha sido grata, pero podemos afirmar que notamos un déficit (término económico quizás) en lo que es institucional, no en todos o no completamente.

La cosa es variada, multiforme en un vasto territorio del tamaño de Bélgica o Suiza. El regocijo está, pero para que el juego se sostenga en el tiempo y con crecimiento (y ello está) es necesario estructurar, lo que es entenderse también como unidad compuesta de identidades diversas y eso al interior de los clubes mismos y con otros clubes. Fácil decirlo, difícil hacerlo, estamos de acuerdo.

EL OTRO LADO DE LA LUNA

Tenemos que considerar que la práctica deportiva desgraciadamente no se realiza en el aire, en una especie de limbo angelical y constantemente estamos confrontados a una realidad que es áspera. Se requieren recursos para los desplazamientos, se requieren dineros para los juegos de camisetas y para lavarlas, los terceros tiempos no se realizan solos. Un club debe contar con una directiva compuesta de varias personas con funciones determinadas, con objetivos a corto, mediano y largo plazo. De partida es necesario contar, idealmente, con una cancha empastada donde entrenar y jugar. Propia, en arriendo o prestada. Hay una serie de necesidades y problemas. Largo seria enumerar.

Hay un marco legal que es la Ley del Deporte en Chile y frente a ella o bajo ella estamos junto a otros deportes. Podemos leer en el artículo 2° de la mencionada ley:

“Es deber del Estado crear las condiciones necesarias para el ejercicio, fomento, protección y desarrollo de las actividades físicas y deportivas, estableciendo al efecto una política nacional del deporte orientada a la consecución de tales objetivos.

El Estado promoverá las actividades anteriores a través de la prestación de servicios de fomento deportivo y de la asignación de recursos presupuestarios, distribuidos con criterios regionales y de equidad, de beneficio e impacto social directo, que faciliten el acceso de la población, especialmente niños, adultos mayores, personas en situación de discapacidad y jóvenes en edad escolar, a un mejor desarrollo físico y espiritual.”

Escuchando en la televisión en un debate sobre asignaciones presupuestarias, nos enteramos de los recortes en los fondos destinados al Ministerio del Deporte. Doblemente inquietos quisimos ir más lejos y buscamos algo que nos pudiese informar más en detalle al respecto, paso a reproducir parte de lo que encontramos en el diario La Tercera del 25 de octubre de 2016, en una columna de opinión de Jaime Pilowsky, diputado de la Comisión de Deportes, titulada “El talón de Aquiles del Ministerio del Deporte”:

“Sabemos que el deporte en Chile no es prioridad, que no se entiende su importancia social y de integración, ni menos que un peso invertido en deporte, equivalen a tres pesos de ahorro en salud. Pero bien, eso es un desafío de largo plazo.”

Y como siempre, las primeras miradas de esta reducción presupuestaria fueron de inmediato al Ministerio de Hacienda, pero no. El responsable de esta rebaja es exclusivamente el Ministerio del Deporte y el IND. Veamos algunas cifras que explican esta afirmación: Para el año 2015, el Congreso Nacional aprobó 52 mil 400 millones para inversión en infraestructura deportiva de los cuales se ejecutaron sólo 22 mil millones, lo que equivale al 42%. Así y todo, y pensando que se corregiría esta ineficacia, se dio una segunda oportunidad al Mindep para el presupuesto 2016, con más de 55.800 millones de pesos para inversión. Los resultados fueron nuevamente lamentables: el Ministerio de Hacienda, en lo que va del año, le recortó casi 20 mil millones por falta de ejecución.

Es decir, en dos años, el deporte en Chile ha “perdido” 50 mil millones en inversión de infraestructura deportiva. Las cifras hablan por sí solas y sólo se explican por la falta de liderazgo, planificación y gestión del Mindep. Es por todo lo expuesto anteriormente, que resulta lógico que el Ministerio haya visto disminuir sus recursos para 2017, los que alcanzarán a 32.700 millones de pesos en inversión.

¿Cómo entonces acordar los diferentes instrumentos de esta gran orquesta que sería el deporte chileno para ganar en eficacia?

¿Cuál sería nuestro rol desde nuestra posición individual?

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