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Referato en el 4 Regiones: Una oportunidad para reestructurar el referato nacional

A puertas de la cuarta fecha del Torneo 4 Regiones, que tendrá solo dos partidos debido a las intensa lluvias que afectan a la zona centro sur del país. Quisimos conocer la palabra de los y experiencia de los referees del torneo, trabajadores silenciosos y pilares fundamentales del rugby y quienes también buscan su desarrollo en la ovalada regional. Nota por Rugbiers y Difusión T4R.

Son la máxima autoridad de los partidos y personas claves para que nuestro deporte siga siendo como es. Entienden, disfrutan, exigen y viven los partidos como nadie en la cancha. El juego limpio, disciplina, conocimiento del juego son alguno de los grandes aspectos que aportan en cada jornada del T4R. Aunque la distancia los separa y muchos no se conocen en persona, sí saben que este puede ser el comienzo de mejorar una alicaída estructura para el arbitraje tanto de regiones como en todo el país.

Dueños de una perspectiva única

Ubicados en un lugar privilegiado, son palabra autorizada para dar una opinión de como ha sido el nivel de juego de este torneo, que reúne a clubes de siete ciudades distintas y por ende variadas realidades. Para Hernán Escobar, referí del Maule y que lleva nueve años arbitrando, el concepto desarrollador es claro: “desde este punto se empezará a construir algo nuevo para el rugby chileno. En cancha hemos visto partidos con jugadores que son muy disciplinados, la motivación de jugar con equipos de otras regiones creo que eleva el nivel de la competencia que tenían”, comenta, desde su perspectiva: “el torneo 4 Regiones para los referís del sur nos cae del cielo, nos otorga la oportunidad de asumir partidos competitivos”.

Ignacio Arevalé, árbitro de la asociación de Concepción y también con varios años de experiencia nos cuenta que “la recepción de los equipos es muy positiva, en la mayoría de los casos los jugadores son muy colaborativos y disciplinados, a veces uno que otro jugador, debido al cansancio o falta de aprendizaje del reglamento comete errores evitables; los equipos con niveles parecidos han dado gran pelea, hasta ahora mi mejor experiencia fue Rucamanque vs Old Johns”. Quien también nos cuenta que “sorprenden el nivel de equipos de otras regiones (soy de la 8va región) que no hemos podido ver antes y muestran buen juego, disciplina y ganas de mejorar”.

Desde Santiago Freddy Díaz, arbitro de Arusa, que suma 20 años de experiencia y quien también aporta constantemente con su silbato en el Maule nos dice: “Hay un grupo muy parejo de equipos, pero también hay otros que están más bajos; hay muy buena recepción de los jugadores y creo que agradecen nuestra labor;  En Santiago se ve con muy buena cara el T4R, ya que es muy interesante que se den partidos entre equipos que nunca se han enfrentado y la posibilidad de viajar le da un plus al torneo”.

Problemáticas y oportunidad de desarrollo

 Pero no todo es miel sobre hojuelas. Un aspecto clave para mejorar el arbitraje del país es trabajar en su capacidad de organización. El desarrollo estratégico es uno de los temas al debe de todo el arbitraje chileno y lógicamente en regiones por tamaño es aún más profundo. Desde la lejana Temuco, José Correa, que ya arbitró dos veces en T4R nos comenta: “nuestro desarrollo estratégico se basa en conversar mucho entre árbitros, siempre hay un colega fuera de la cancha que te está retroalimentando o felicitando, el referato en mi región se caracteriza porque siempre entre colegas nos estamos actualizando, retroalimentando y apoyando”, asegura. Un poco más crítica es la mirada de Pablo Barra, también de la Araucanía, que estuvo presente en el UFRO vs Toros por la segunda fecha: “el amateurismo es un problema, no se hacen reuniones sobre este tema, el poco desarrollo que hay en regiones en el arbitraje es porque no nos queremos hacer cargo de este gran buque. En Arua, desde el año pasado René Henríquez, se ha hecho cargo de este punto, la asociación es quien organiza a los referees y nos designa los partidos, según las capacidades y complejidad de cada partido, pero muchas veces igual depende de la disponibilidad de nosotros para realizar la labor ya que muchos somos entrenadores y jugadores también. No hay personas que se quieran dedicar 100% al arbitraje de Rugby”.

En la misma, línea, Diego Flores, chillanejo, y árbitro que divide sus labores entre la Aruco y Maule Rugby, nos cuenta claro y conciso: “cuando se empezó a hacer propaganda al torneo, pensamos que tendríamos un tremendo revuelo, pensamos que nos iban a llamar a un concentrado, que nos iban a unificar criterios, pero no se ha dado, no nos juntamos desde marzo desde al año pasado; el desarrollo en las regiones es bastante pobre. No tenemos fechas claras de capacitaciones, de reuniones o jornadas para evaluarnos físicamente. Eso no se ha dado hasta el momento”. Concepto, fiel reflejo del problema del abandono que tienen los referís a nivel federativo y que se transmite a sus asociaciones.

Si duda un escenario complejo, pero también un punto de inicio de un trabajo paso a paso, que desean y deberían hacerse responsables la federación y las asociaciones para equilibrarse con el desarrollo que ha tenido el rugby en Chile. Opinión que Arevalé comparte: “En Chile el Rugby ha mejorado y se debe a que existe una mejor estructura para la formación de jugadores en clubes, universidades, colegios, con entrenadores dedicados, pero la formación de árbitros no tiene la misma estructura, no existen instituciones de formación, no es sistemático, proviene solo de la voluntad de pocas personas acercarse a esta profesión”.

Necesidades básicas

¿Pero que se necesita para ser referí en Chile? Más allá de la estructura, necesidades y conceptos por entender hay varios. Para el mismo Arevalé, la preparación es esencial: “entrenar constantemente, estar preparado a los ritmos de los partidos, tanto para la reacción como también para moverte por 80 minutos y tener oxigeno en la cabeza para razonar y decidir en muy poco tiempo¸ Idealmente un árbitro debe entender y disfrutar del juego, vivir lo que un jugador vive en cada partido de tal manera que podamos practicar la empatía. Cada cierto tiempo al año deberíamos realizar capacitaciones, del nivel que sea, 1 o 2, siempre en los cursos hay discusiones muy interesantes que permiten mejorar, escuchar la experiencia de tus colegas”. Opinión que se complementa con la del curicano Hernán Escobar: “para ser arbitro hay que ir cumpliendo etapas, creo que los primeros tres años son la introducción adecuada, hacer partidos de primera antes de eso a mí no me parece, yo lo viví y hoy con la perspectiva del tiempo fue un error. A mí me tocó hacer el curso un martes y el sábado estaba de referí debutando en las reservas de PWCC vs Cobs. Haciendo un símil, no creo que un jugador pueda entrenar un martes por primera vez y jugar intermedia el sábado, son y deben ser caminos largos, ir cumpliendo etapas”.

Para José Correa, de Arua, la personalidad de cada uno también es importante: “para mí, el referí debe prevenir las situaciones ajenas a los valores que se nos inculcan como rugbistas y cuando se deba castigar no sea con vehemencia si no con el objetivo de enseñar y enfriar las situaciones”. Agrega que una buena solución para profesionalizar el rubro es que a corto plazo el referato sea bien remunerado: “los referís no deben estar motivados por el dinero si no que debe ser una vocación, ahora al largo plazo, necesitamos cursos y que cada club tenga su encargado o un jugador o administrativo experimentado que conozca el referato, así motivar a las nuevas generaciones a introducirse in-situ a la cancha”. Motivación que también debe recaer en los clubes, opina Pablo Barra: “los que estén jugando deben saber que respetar al referí es algo básico, también la logística, que existan las marcas de las canchas claras y protecciones, todo para cometer menos errores y darle seguridad a los jugadores, también los jugadores deben estar al día con el reglamento que ha sufrido bastantes cambios; en este tema creo que lo que viene hacer el T4R es mostrar que la tarea del árbitro es igual de entretenida que ser jugador y un gran aporte para el rugby que jugamos. Quizás una buena solución es que el referato sea igual que en el fútbol donde el referato vaya por fuera de su federación, que sea un ente totalmente autónomo, que se empiecen a observar a los buenos árbitros de estos campeonatos y los lleven al más alto nivel”.

¿Y desde Santiago? Freddy Díaz, nos cuenta que la falta de árbitros en Arusa se está enfrentando desde varios puntos. “uno punto es el reencantar a árbitros que estaban con los botines colgados, también darles la responsabilidad a los clubes para que presenten posibles referís y crear una academia de árbitros que los entrene”, son alguna de las ideas. “En regiones, al tener más torneos y partidos, se presenta el desafío de sacar árbitros y para eso deben apoyarse en la Feruchi (sic); ser árbitro es una experiencia maravillosa, fui jugador desde niño en un club como UC (Católica) donde vives este deporte con mucha pasión, pero los años te van alejando de la cancha como jugador y luego descubres que el arbitraje te mantiene en cancha es maravilloso”. Sin duda, experiencias que nos cuenta este torneo hecho en regiones.

Al cierre de esta nota, muchos de los pocos pero importantísimos referís de rugby de este país, tanto en regiones como en Santiago, estarán preparándose para un nuevo fin de semana con silbato en mano. El rugby chileno tiene una deuda histórica y esa cuenta en parte es con su referato. El torneo 4 regiones por su parte seguirá con aventura por exigir un rugby de mejor calidad y dar un salto para elevar la vista hacia regiones, en donde hay calidad, trabajo y conocimiento de la ovalada.

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